Bajo el lema de #TourVerdeDeLaEsperanza el exgobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya inició un recorrido de 40 días por distintas regiones del país, para socializar su precandidatura a la Presidencia de la República como candidato del Partido Verde con miras a las elecciones presidenciales de 2022.

Con un discurso reconciliatorio, conversó con Seguimiento.co reiterando que sus aspiraciones buscan proyectar los logros obtenidos en su paso por la Gobernación de Boyacá hacia todo el país: la superación de la pobreza monetaria y la democratización del acceso a los servicios básicos.

Aunque fue un destacado líder estudiantil, un defensor acérrimo de las causas ambientales, es la desigualdad social uno de los problemas que más le inquieta, pues al día de hoy, en sus palabras, es difícil de creer que el 50% de los colombianos viva en situación de pobreza siendo que “la pobreza no es un buen negocio para el país”.

Carlos Amaya y su esposa en Seguimiento.co

CARLOS AMAYA Y SU ESPOSA EN SEGUIMIENTO.CO / SEGUIMIENTO

De ahí a su defensa de las causas sociales, de asegurar calidad educativa para disminuir las brechas de inequidad social, de que desde la institucionalidad se garantice a los colombianos el acceso a sus servicios básicos, sobre todo a la salud, tal como lo hizo en su gobierno de la mano de su esposa, Daniella Assif, que además de acompañarlo en todo el proceso fue su consultora número uno en el tema, pues es médico. Por otra parte, insiste en la necesidad de invertir en la industria nacional, de avanzar en la tecnificación del campo, de atender las necesidades de infraestructura para que los sectores productivos puedan optimizar su desempeño y de realizar una reforma fiscal acorde a la situación económica del país y de las realidades del colombiano de a pie.

Por eso, en medio de una creciente polarización política, junto con la bandera de Partido Verde que lo respalda, dice no prestarle mucha atención a los sectores políticos que tildan su visión como ‘tibia’, reconociendo básicamente, que para la extrema derecha son muy ‘zurdos’ y para la extrema izquierda muy ‘godos’. Razón por la cual, evita hablar de Uribe, de Petro e incluso del gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, fiel escudero en los últimos años del líder de la Colombia Humana.

Sin embargo, sí aprovecha el espacio de Seguimiento.co para ‘sacarse una espinita’ señalando lo absurdo que considera las expiaciones impuestas por la derrota en las urnas del petrismo, recordando que en 2010, cuando el candidato Antanas Mockus se enfrentaba a la maquinaria del uribismo con la candidatura de Juan Manuel Santos, fue Gustavo Petro el que decidió junto con su electorado, votar en blanco.

Carlos Amaya y su esposa en Seguimiento.co

CARLOS AMAYA Y SU ESPOSA EN SEGUIMIENTO.CO / SEGUIMIENTO

Pero eso ya pasó, y más allá de los colores políticos, manifiesta que lo que le inquieta es lo que puede hacer y aún no se ha hecho por la ciudadanía, pues la desigualdad sería producto de esa misma desidia gubernamental y que en su concepto solo pasará, el día que lleguen líderes que gobiernen desde el territorio y no de los escritorios, y que además entiendan que el empleo es el mecanismo inefable para el mejoramiento de los problemas estructurales del país “y este no se genera empleando desde las gobernaciones y alcaldías”, sino apostándole a obras de inversión social y también de articulación privada que permitan mejorar las condiciones de empleabilidad, sobre todo para los jóvenes.

Con su candidatura, manifiesta que espera trabajar porque los índices de calidad educativa del país sean igual de buenos que los de Boyacá, que muy a lo contrario del Magdalena, ocupa los primeros puestos en el área.

Asimismo espera ejecutar un ‘Plan Marshall’ que maximice la contratación de jóvenes, sobre todo en áreas de cuidado y preservación ambiental, que además de la desigualdad y la corrupción es para Amaya uno de los grandes desafíos del país. Aún resuena en el Congreso la forma en la que revocó un permiso de exploración petrolera a una multinacional polaca en Boyacá, o cuando cuando se presentó con un vaso con agua y uno con petróleo, reitérandole al ministro en turno que había una generación que no creía en estas industrias depredadoras: “Sumercé, en Boyacá no cambianos agua por petróleo”.

Tomado de: https://www.seguimiento.co/la-samaria/el-empleo-no-se-genera-contratando-desde-las-alcaldias-y-las-gobernaciones-carlos-amaya